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Vinos para postres ¿Cual es el maridaje perfecto?

¿Cuáles son los vinos para postres? Para muchos la hora de la comida siempre va bien acompañada de una buena botella de vino, tinto, blanco y por qué no, rosado según sea el plato que se vaya a degustar, y es que cada oveja debe ir con su pareja.

Pero, ¿qué pasa cuando llega la hora del postre?, algunos no saben cómo poder combinar el vino con los diferentes dulces que se puedan presentar, sin embargo.

Es importante dejar claro que, postre y vino combinan a la perfección y permiten hacer que la experiencia sea mucho más deliciosa.

Saber cómo acompañar los vinos para postres nos da la libertad de elaborar exquisitos platos que darán más placer al paladar a la hora de darle el punto final a esa comida tan esperada.

Conocer la forma exacta de maridar un vino para acompañar los postres, nos permite disfrutar a plenitud de los caldos, a la vez de que profundiza los sabores de los dulces que dan el punto final a la comida y que a su vez deja deseando seguir disfrutando un poco más.

¿Cuáles son los vinos para postres?

Los vinos para postres dan paso a un equilibrio justo entre los diversos contrastes que existen en la gran cantidad de ingredientes que se utilizan para elaborar una buena sobrecomida, y es que frutas, cremas, biscochos se ven bien acompañados por el caldo justo que da armonía al sabor.

Blancos, rosados, espumosos y hasta un tinto puede servir para acompañar de forma magistral la dulzura de la fase final de una gran comida, es por ello que saber con exactitud cómo se maridan los vinos para acompañar postres resulta una virtud que nos hará triunfar con seguridad.

Vinos para acompañar postres

Conocer que vinos pueden acompañar los postres resulta un tema interesante, y es que es importante cuidar la forma como se enlazan tanto la bebida como ls sobremesa, ya que si no tenemos cuidado al combinarlos podemos estropear el sabor de ambos.

Vinos blancos

Los vinos blancos maridan muy bien con cualquier postre ligero, si es de esos que tienen como base crema de mantequilla o natilla, y aquellos en los que resalta la vainilla, un Riesling o un Asti serán la compañía perfecta, pero, si la base es de frutas y canela nada mejor que un vino Sauternes que resaltará los sabores.

Vinos rosados

El vino rosado es un caldo bastante versátil, por lo que resulta una grata compañía para cualquier tipo de postres, desde chocolate, frutas y cremas van muy bien de la mano de esta bebida, y es que suele ser agradable, suave y con la acidez perfecta que equilibra los sabores y hacen vibrar el paladar.

Vinos tintos

Aunque para muchos suene extraño e increíble, el vino tinto con su carácter, sabor y fuerza es un acompañante perfecto para esos postres de chocolate, un Pinot Noir o un Shiraz permiten que los sabores hagan explosión en el paladar, dando paso a una sensación única.

Vinos espumosos

Los vinos espumosos son virtuosos, lo que permite que sean la compañía adecuada de cualquier tipo de postres, desde tartas, cremas, chocolate, frutas y hasta frutos secos resultan una combinación llena de potencia, por lo que un champagne rosé, un prosecco o un cava harán que la hora de la sobremesa sea el momento especial de la velada.

Vinos dulces

Los vinos dulces tienen su club de fans, oportos, moscatel, jerez, entre otros son considerados como los reyes de los postres, y es que sus cualidades organolépticas les permiten profundizar y realzar las bondades de los ingredientes de los postres, por lo que un buen pedazo de torta será una combinación especial.

Los vinos presentan en la actualidad una amplia gama, y es que las bodegas han intentado captar a medida que pasan los años distintos paladares, y en ese afán podemos encontrar incluso caldos que se elaboran de forma ecológica y hasta especiales hechos para veganos y vegetarianos.

Es por ello que, siempre podemos sorprendernos cuando nuestro paladar se deja seducir por una copa de vino que equilibra el dulce del postre.

Ahora bien, sabemos cuáles son los vinos para postres, pero ¿Cómo saber según el tipo de postre que vino es el mejor?, según el tipo de postre que se va a servir debe ser el vino que lo acompañará.

Maridaje del vino según el postre

El vino es una bebida antigua que ha acompañado a miles de personas desde sus inicios, rituales espirituales, fiestas, y hasta ofrendas para celebrar las bondades de las estaciones climáticas, lo que ha hecho que siempre esté ahí presente.

Comidas de todo tipo consiguen verse realzadas gracias a la combinación adecuada del vino que los acompaña, ya que si no es maridado de forma adecuada se desvirtúan los sabores de caldo y hasta de los alimentos.

Sin embargo, la hora del postre es diferente, muchos suelen pensar que el vino no va con este momento, pero, realmente la sobremesa es mucho más exquisita si va de la mano de una buena copa, por lo que saber cuáles son los vinos para postres hará nuestra experiencia mucho más placentera y hasta un momento de audacia total.

Postres de chocolate

El chocolate es un ingrediente que muchos prefieren a la hora de elaborar postres, su sabor, versatilidad y contundencia de sabor resultan perfectos, y es que amargo, semi amargo y dulce siempre roban suspiros a su paso.

Vinos tintos y dulces son la compañía perfecta del chocolate, ellos se equilibran entre sí dejando que el paladar disfrute con su fusión.

  • Chocolate amargo: Por su contundencia de sabor y su amargor, este tipo de chocolate cuando es utilizado para la elaboración de postres va muy bien de la mano de un cabernet sauvignon, vino que equilibrar de forma magistral dosificando la amargura de la base central de la sobremesa.
  • Chocolate semi amargo: Su nivel medio entre amargo y dulce hacen de este tipo de chocolate una buena opción para hacer algunos postres en los que se busca un punto intermedio lleno de sabor, por lo que lo mejor será acompañarlo de vinos tintos elaborados con cepas tintas suaves como el merlot o el pinot noir.
  • Chocolate dulce: Como su nombre lo indica, la dulzura es lo que caracteriza este tipo de chocolate, por lo que lo mejor es acompañarlo de vinos dulces como el lambrusco, un buen oporto, entre otros que realzará el sabor de ambos en una combinación perfecta.

Postres con Frutas

Los postres elaborados con frutas pueden maridarse con vinos, tintos, blancos, espumosos y rosados, ya que la versatilidad de estas consigue sacar lo mejor de los caldos, por lo que no será muy difícil una buena combinación.

  • Tinto: Frutas como la manzana, ciruelas, peras, higos van muy bien con el vino tinto, por lo que una rica compota elaborada con alguna de ellas, se verá realzada gracias a la fortaleza y cuerpo de un buen tinto.
  • Blanco: Postres fríos elaborados con frutas como la pera, el melón o la sandía van excelente de la mano de un delicioso vino blanco gracias a sus cualidades naturales.
  • Dulces: Los vinos dulces suelen ser ideales para acompañar postres dulces, y por supuesto si están elaborados con frutas como una ensalada, la experiencia sensorial será mucho más gratificante.
  • Espumosos: Postres elaborados con frutas secas o dulces van muy bien con un frío espumoso, y es que el carbónico se fusiona con ellos para hacer delirar el paladar.

Postres con leche y crema

Los postres cremosos elaborados a base de leche y crema siempre son bien recibidos después de un buen plato central, por lo que acompañarlos de vinos espumosos, vinos rosados y hasta un tinto resultan la elección perfecta que realzará los sabores y la cremosidad que es lo más importante.

Mousse, tortas tres leches, tiramisú, milhojas, tortas con frutos rojos y crema, fresas con crema, se verán bien de la mano de un espumante en cualquiera de sus presentaciones y por supuesto un buen rosado conseguirá realzar los sabores del postre gracias a su suavidad y buena acidez.

Según los expertos, la clave para maridajes osados, audaces, pero excelentes, está en lograr que el azúcar del vino esté al nivel adecuado respecto al postre, además tener en cuenta la calidez o frescura de la elaboración, característica de los ingredientes dentro de los que está la acidez de las frutas es indispensable.

Contrastar la frescura del plato con la bebida y lograr que la combinación prolongue los sabores afines entre fruta y vino es justamente lo importante al momento de acompañar un postre, por lo que siempre debemos tener estos puntos claros y presentes, lo que nos llevará a tener éxito o fracasar en el intento.

El postre siempre es un momento esperado por todos, y es que lo que se busca en todo momento es cerrar con broche de oro una comida excepcional.

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